sábado, 5 de mayo de 2007

ORIGEN DEL DIA DEL TRABAJADOR

Han pasado ya 118 años desde que la Segunda Internacional instituyo el 1 de Mayo como el Día Internacional del Trabajador y 102 años desde que se celebro por primera vez en el Perú. El 1 de Mayo ha sido desde entonces una jornada de lucha reivindicativa de la clase obrera y trabajadora de todos los países del mundo y que se instauro en memoria de los gloriosos Mártires de Chicago que fueron ajusticiados por el aparato político represivo norteamericano durante una huelga por la consecución de la jornada laboral de las 8 horas que se inicio el 1 de Mayo de 1886.
Este acontecimiento tuvo su origen a fines del siglo XIX cuando la American Federation of Labor (Federación Americana del Trabajo) convoco a una huelga general de los trabajadores para el 1 de mayo de 1886 si sus demandas por la jornada laboral de 8 horas no eran escuchadas. Las condiciones laborales en aquella época eran irrisorias para los obreros norteamericanos que tenían que trabajar más de 14 horas diarias y vivían en villas humildes a las afueras de las ciudades. El gobierno norteamericano no hizo nada para hacer respetar el derecho de los trabajadores a las 8 horas lo que llevo a que se llevara a cabo las huelgas, la cual fue reprochada y minimizada por la prensa norteamericana al servicio de su burguesía (como vemos la prensa a nivel mundial siempre ha servido a los intereses del gran capital) que calificaba a los obreros que exigían un aumento mínimo en su miserable nivel de vida como “locos anarquistas”, “rufianes comunistas”, “poco patriotas”, o que iban a “hacer colapsar la economía”, hacen recordar a la prensa (la peruana) actual que con los mismos argumentos intenta desprestigiar todo movimiento obrero que busca mejoras laborales.
La huelga fue acatada por miles de obreros, especialmente en la ciudad de Chicago donde las condiciones laborales eran peores y fue allí donde se reprimió más duramente a las manifestaciones al punto que la policía disparo a quemarropa contra los obreros durante las manifestaciones de los días 2 y 3 de mayo, en esos momentos Adolf Fischer imprime la siguiente proclama (que luego le costaría la vida):

Trabajadores: la guerra de clases ha comenzado. Ayer, frente a la fábrica
McCormik, se fusiló a los obreros. ¡Su sangre pide venganza!¿Quién podrá dudar
ya que los chacales que nos gobiernan están ávidos de sangre trabajadora? Pero
los trabajadores no son un rebaño de carneros. ¡Al terror blanco respondamos con
el terror rojo! Es preferible la muerte que la miseria.Si se fusila a los
trabajadores, respondamos de tal manera que los amos lo recuerden por mucho
tiempo.Es la necesidad lo que nos hace gritar: ¡A las armas!.Ayer, las mujeres y
los hijos de los pobres lloraban a sus maridos y a sus padres fusilados, en
tanto que en los palacios de los ricos se llenaban vasos de vino costosos y se
bebía a la salud de los bandidos del orden...¡Secad vuestras lágrimas, los que
sufrís!¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!.[1]

Luego al día siguiente hubo otra manifestación en la plaza Haymarket en la cual la policia nuevamente reprime la manifestación con disparos a los obreros muriendo muchos de ellos, terminada la jornada muchos líderes anarcosindicalistas fueron detenidos de los cuales tres fueron condenados a prisión y cinco condenados a la orca. El nombre de los valerosos combatientes en las jornadas de lucha fueron:
Los condenados a prisión: Samuel Fielden, Michael Swabb, Oscar Neebe. Los dos primeros fueron condenados a cadena perpetua.
Los condenados a muerte: George Engel, Adolf Fischer, Alberte Parsons,Hessois Auguste Spies.


Además de muchos miles de obreros que fueron despedidos, procesados o torturados (La mayoría de ellos eran inmigrantes). Pese a todo el movimiento obrero salio victorioso ya que lograrían la jornada laboral de las 8 horas la que sería una de las muchas victorias que obtendrían los movimientos obreros a nivel mundial (en el Perú este derecho se consiguió en 1918 después de una huelga general obrera), pero que ahora corren peligro debido al neoliberalismo, que no es más que una vuelta al pasado de la ideología dominante anterior a las luchas obreras y que pretende destruir todas los derechos conseguidos en nombre del “bienestar económico”un bienestar que solo es real para unos pocos y que tienen el apoyo y la complicidad de los medios.

Por estos motivos hoy más que nunca debemos recordar el origen del día del trabajador y reivindicarlo como una jornada de lucha obrera mundial y no como una fiesta folklórica más de las tantas que hay en el calendario, recordar la lucha de estos mártires en contra del tirano explotador burgués que solo busca la ganancia personal a costa del bienestar de todos, por ello muestro mi total apoyo a la huela de los trabajadores mineros en mi país y solo me queda decir.


¡VIVA EL DIA DEL INTERNACIONAL DEL TRABAJADOR!
¡VIVA LA HUELGA DE LOS TRABAJADORES MINEROS DEL PERÚ!

Los martires de Chicago


1 de Mayo del 2007